domingo, 13 de enero de 2013

One-Shoot II

LOVED YOU FIRST II

PARTE 2

[Sarah]

Pasaron días desde que los chicos habían vuelto y yo no había querido saber nada de él pero el resto de los chicos habían venido a verme a casa, insistían en que fuera a dar una vuelta con ellos pero no tenía ganas ni ánimos. Tenía el corazón completamente roto y lo peor era tener que irme con él a Mullingar a pasar las fiestas, nuestras familias eran muy unidas por lo que cenaríamos juntos y nuestros amigos eran los mismos así que no podría evitar verle. Danielle y Liam se pasaron por mi apartamento el día en el que me iba.

-suerte... -dijo Danielle abrazándome- 
-intenta divertirte -me dijo Liam detrás de ella- y hablad...
-no quiero hablar con él
-está hecho polvo... ¿cuántas veces te ha llamado?
-muchas...
-estoy con él Sarah -dijo Danielle- creo que deberíais hablar
-ya veremos lo que pasa... ¿me acompañáis a coger un taxi?
-claro

Antes de pudiera coger mi maleta lo hizo Liam, recogí el resto de las cosas que tenía que llevarme y salimos del apartamento, ellos me esperaron mientras yo echaba la llave y la guardaba en el bolso donde se pasaría la próxima semana. Me acompañaron a coger un taxi y me despedí de ellos. Se irían a Wolverhampton esa misma tarde a pasar las fiestas con la familia de Liam y volverían a Londres para Año Nuevo, exactamente igual que yo. Cuarenta y cinco minutos después estaba en Heathrow facturando, sabía que coincidiría con Niall o al menos me lo imaginaba. Después de facturar me fui directamente a la zona de embarque, aún quedaba bastante rato para subir al avión pero decidí matar el tiempo mirando las tiendas que había por la terminal.

[Niall Horan]

Sí, tenía novia, simplemente había pasado y yo no había querido evitarlo. No podía decir que estaba enamorado de Anne pero me gustaba bastante, era una chica simpática, divertida y humilde. La había conocido en Nueva York y todo había pasado demasiado rápido, tanto que una semana y media después de conocerla le pedí que fuera mi novia sin pensar en nada más, cosa de la que me arrepentí en cuanto vi a Sarah en el aeropuerto. Imágenes de lo último que pasó antes de que me fuera de gira pasaron rápidamente por mi cabeza, una detrás de otra y todos los sentimientos que pensé que ya no existían reaparecieron y con mucha más fuerza.

Anne era de Londres por eso se había venido con nosotros, ella se quedaría en Londres con su familia durante las Navidades mientras que yo iría a Mullingar donde podría hablar con Sarah a la que, claramente, le debía una explicación. No había dejado de llamarla desde que había llegado pero nunca me cogía el móvil ni respondía los mensajes, era inútil intentar hablar con ella y no podía echarle la culpa...toda la tenía yo. Llegué al aeropuerto después de comer, mi vuelo salía a las cuatro así que después de facturar tenía tiempo de sobra, tiempo que empleé en sentarme en uno de los bancos de la terminal preguntándome si Sarah estaría ya en Mullingar. 

A las tres y media anunciaron mi vuelo en los paneles así que cogí la mochila y me fui a la puerta de embarque. Cuando estuve en el avión me senté al lado de la ventanilla, tal y como me gustaba, y en cuanto despegamos cerré los ojos para dormir durante todo el viaje. Mi padre sería quien vendría a buscarme al aeropuerto pero no esperaba encontrarme a Sarah con él, ella me miró con seriedad, sin hacer ningún gesto mientras me acercaba aunque yo no pude evitar sonreír un poco. Le dijo algo a mi padre y empezó a alejarse con lo que mi pequeña sonrisa se borró y fruncí el ceño.

-¿qué os ha pasado? -Preguntó mi padre después de que nos diéramos un abrazo-
-que la he liado...tengo novia y no es ella -me miró sorprendido-
-¿quién es?
-se llama Anne...la conocí en Nueva York y...bueno, todo ha ido demasiado deprisa -vi con fruncía el ceño pero no dijo nada más-

Intenté hablar con Sarah en el coche pero se me hizo imposible, ella evitaba cualquier tipo de contacto conmigo y, cada vez que le hablaba, su respuesta era monosilábica y cortante. Su casa estaba a un par de casas de la mía así que cuando se bajó la seguí para ayudarla a bajar la maleta.

-deja... -dije mientras ella intentaba sacar la maleta- ¿vas a estar esquivándome siempre? -Dejé su maleta en el suelo pero no la solté- sabes que tenemos que hablar
-yo no tengo nada que hablar contigo -cogió la maleta y echó a andar hacia su casa rápidamente. Cerré de un golpe el maletero y me metí de nuevo en el coche, entre enfadado y frustrado-

No volví a verla en los días siguiente, era raro porque teníamos en común la mayoría de los amigos y sabía que ella también estaba quedando con ellos porque me lo decían y me preguntaban por ella pero...no entendía cómo se las estaba apañando para esquivarme tan jodidamente bien. Mi única oportunidad para volver a verla era la cena de Nochebuena que, como todos los años, haríamos las dos familias juntas en mi casa. Decidí que de esa noche no podía pasar, tenía que hablar con ella y arreglar las cosas pero, desde el momento en el que entró por la puerta, supe que no iba a ser fácil. Se puso a hablar con mi prima directamente y en la cena se sentó lo más alejada de mi que le era posible. 

Por suerte, al final de la cena, en el rato en el que esperábamos para que fuese media noche, me dejaron a solas en el salón cuando todos fueron a ver los discos y artículos sobre nosotros que estaban colgados por casa. Sarah estaba en el baño y, cuando volvió, estaba tan solo yo en el salón.

-¿y los demás? -Preguntó-
-arriba -ella se dio la vuelta para salir del salón pero no dio ni dos pasos antes de que la alcanzase- tenemos que hablar
-no quiero
-me da exactamente igual -no me gustaba obligarla a nada pero me vi obligado a llevarla hasta el jardín- 
-¡déjame en paz!
-¡no! -Exclamé tan enfadado como ella- ¡joder, ya está bien! Tienes 19 años ¡afronta las cosas! -Se quedó en silencio- sé porque estás así y...me lo merezco
-muy bien, ahora que está -la interrumpí-
-¡deja de evadirme! Sarah me duele ¿vale? Odio que te pases el día evitándome
-a mi también me dolía verte de la mano de esa
-se llama Anne -dije serio-
-como sea...no sé...me hiciste creer que sentías lo mismo que yo para nada...
-lo siento...debería habértelo dicho pero no sabía cómo...
-era más fácil que lo viera por mi misma ¿no? 

Nos quedamos en silencio. Yo sabía que ella tenía razón al enfadarse y ella sabía que yo también llevaba razón. Me acerqué a ella algo dudoso y la abracé, al principio suavemente pero cuando ella misma me devolvió el abrazo la apreté con fuerza contra mi, sintiendo como se me quitaba un peso de encima.

-lo siento... -dijimos a la vez para después reír-
-¿amigos? -Pregunté sin soltarla a lo que ella asintió-


Espero que os guste la segunda parte :)
La tercera la subiré esta tarde/noche o mañana por la mañana jeje
¡un beso!

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